Sobre mi

Soy Sandra Balcells y he pasado gran parte de mi vida en guerra con mi cuerpo.

Nunca tuve un gran sobrepeso, pero siempre me sentí incómoda con mi físico. Para esconderlo, me convertí en la chica sociable, la divertida, la que siempre decía sí a cualquier plan (aunque no me apeteciera). Pero en el fondo, seguía sin quererme a mí misma.

Vivía en un ciclo sin fin: épocas en las que hacía hasta 4 horas de ejercicio al día comiendo solo piña y pollo, seguidas de atracones que me llevaban a sentirme aún peor. Comía a escondidas, me llenaba de culpa, ansiedad y remordimientos.

Sabía que algo tenía que cambiar.

Fue entonces cuando empecé a descubrir blogs y cuentas de Instagram de cocina, y poco a poco me fui metiendo en ese mundo healthy que hoy en día nos inunda. Me atrapó la idea de que podía aprender a comer mejor, así que decidí inscribirme en un curso de Dietética y Nutrición en la Universidad Oberta de Cataluña.

Pero seguía sin ser suficiente. No era feliz. Me faltaba algo. Me faltaba yo.

Pensé que lo que necesitaba era un cambio de aires, así que dejé mi trabajo en marketing y me mudé a México. Nueva ciudad, nueva vida… o eso creía. Pero hay un gran problema: puedes cambiar de país, de entorno, de personas… pero nunca puedes huir de ti misma.

Y bueno… qué te voy a contar. Ahí todo fue de mal en peor. Estaba sola, sin familia, sin amigos y atrapada en una relación sumamente tóxica. Mi TCA volvió con más fuerza que nunca. Contaba cada caloría, hacía deporte hasta la extenuación, mis cambios de humor eran una montaña rusa y, como consecuencia, perdí el ciclo menstrual. No volvió hasta casi dos años después.

Volví a España y, literalmente, me desmoroné. Un día, sin saber muy bien por qué, todo explotó. Decidí pedir ayuda, dejar atrás las relaciones tóxicas y romper con los hábitos que me estaban destruyendo: beber y comer sin control los fines de semana, para luego matarme a hacer deporte entre semana en un intento de compensar.

Seguí formándome en lo que más me apasiona en el mundo: la nutrición y el deporte, pero esta vez desde un enfoque totalmente distinto. Porque no puedes tener un cuerpo sano (ni el cuerpo con el que siempre has soñado) si tu mente no está bien.

Me gradué como Health Coach en el IIN y como Nutricionista Deportiva en EFEN. También me especialicé en alimentación intuitiva y, desde entonces, sigo formándome cada día para ayudar a más mujeres a encontrar el equilibrio en un mundo que nos presiona por ser perfectas, cuando, irónicamente, es lo menos perfecto que existe.

Actualmente, puedo decir que me siento plena y feliz (unos días más que otros, porque aquí no todo es un cuento de hadas). He aprendido a vivir en paz con mi cuerpo. Aun teniendo complejos, lo quiero, lo cuido y le agradezco cada día todo lo que hace por mí, incluso después de tantos años maltratándolo.

Soy la prueba de que se puede salir del bucle, que a veces hace falta tocar fondo para remontar.

Por eso, decidí centrarme en ayudar a mujeres que, como yo, se sienten perdidas, atrapadas en dietas sin fin y desconectadas de su propio cuerpo. Mujeres que necesitan reconducir su vida y aprender a sentirse bien consigo mismas.

El cambio depende de ti, pero no tienes que hacerlo sola. Estoy aquí para darte todas las herramientas necesarias y acompañarte en el proceso.

¿Cuántas veces has sentido que nada funciona y que nunca vas a estar bien contigo misma? ¿Y si esta vez fuera diferente?

¿Quieres sentirte mejor?

No empieces una dieta que terminará algún día, comienza un estilo de vida que dure para siempre.

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